7 C
Mar del Plata, AR
mayo 20, 2024
Mar del Plata 150 motivos

La historia de los caseros del Torreón del Monje

                                                                                             “Cuando la identidad personal se funde al lugar donde se habita.” 

Mar del Plata imprimió su sello de pertenencia a esta familia que durante casi  30 años y tres generaciones vivieron en el Torreón del Monje. 

Por Mary Schweighart*

Antonio Francisco Plana, un inmigrante español se radica en la atrayente Mar  del Plata en 1920. Aventurero, un tanto nómade. Supo ser ascensorista del  Hotel Bristol, cuidador del Paseo Gral. Paz hasta que en 1926 le ofrecen ser  casero del Torreón del Monje. 

Primera generación 

Se instala junto a su esposa y sus 6 hijos en la vivienda que estaba empotrada en el alto murallón de piedras sobre el lado derecho del camino. No había luz. Vivían en una habitación enorme, sin divisiones, que debieron adaptar. Había  cocina, pero no baño. Existía una canilla de agua fría. Para ello debían cruzar  al “castillo”. En días de lluvia se convertía en un barro difícil de pasar.

Familia Plana – Año 1927

No resultaba muy acogedor habitar aquella construcción de piedra, solitaria,  especialmente en invierno. El golpe de las olas del mar produce un efecto  ensordecedor. Se entretenían con la llegada del lechero, verdulero, jugar entre  las rocas y observar a los visitantes que incursionaban en la zona. En verano  atendían la confitería allí instalada.

Y el destino sigue tejiendo sus hilos… 

Trabajadores de la firma alemana Wayss y Freitag, especializada en hormigón armado.

En 1927 arriba a la ciudad una empresa alemana para construir la pedana, que  formaría parte de las remodelaciones que sufriría el Torreón.

La historia de amor que superó la leyenda del Torreón del Monje 

Muchos operarios alemanes… y uno de ellos no dejaba de observar a la hija  mayor del casero, una joven de 18 años que tímidamente lo seguía desde la  terraza del Torreón. 

Nació el romance, se casaron en 1928.  Los primeros años viven en el centro de la ciudad, donde naciera su primer  hijo, Antonio Jesús Schweighart (Dany) en 1930. 

Una vez terminada las ampliaciones del Torreón en 1929, funcionaría el   Pigeon Club. Al casero Antonio Francisco Plana se le adosó otra actividad: encargado de reponer las aves para cada sesión de tiro.  La vivienda de los caseros se trasladó debajo de la nueva construcción.

Segunda generación 

La historia familiar sigue agregando capítulos… Don Antonio Plana y María Mercedes, ya abuelos deciden retirarse.

María Pura, Antonio y el pequeño Dany Schweighart se instalan  definitivamente… corría el año 1935. 

Primer aniversario. Detrás se puede ver parte de la estructura de la pedana. Año 1929.

Aquel operario alemán sería el nuevo encargado del Torreón. Durante el  invierno que disminuía la actividad en el lugar, se dedicaba a su oficio de  carpintero. Fabricaba muebles y se convierte en un experimentado armador en  madera de los techos típicos de los chalecitos marplatenses. 

La estadía de los hermanos Plana duró hasta que se retiraron para formar su  propio hogar, pero las visitas eran frecuentes… allí seguía viviendo la hermana  mayor María Pura junto a Antonio. Foto 1942.

Tercera generación 

Dany Schweighart, el primer hijo de los nuevos caseros, pasó su infancia y  adolescencia en el Torreón incursionando en aventuras por toda la zona. Colaboró con su padre en las actividades correspondientes a la atención del  Pigeon Club. 

Siguiendo con la tercera generación, nace la segunda hija del matrimonio, la  pequeña Mary Schweighart, la única nacida en el Torreón. Pasó su infancia recorriendo todas las dependencias, convirtiéndolos en  espacios de aventuras y juegos. Año 1946.

Los cambios que marcan la evolución de la zona 

 

El carro que traía productos alimenticios fue suplantado por una moderna  camioneta. Año 1948.

En la memoria de Dora surgieron los recuerdos que transmitió a sus hijos: el  primer gran temporal cuando solo tenía 7 años, la demolición de la rambla  francesa, mientras levantaban la actual… Lo que nunca vio durante 17 años  fueron “fantasmas llorosos” …” Son un cuento”, decía divertida.

Antonio Schweighart y su familia, fueron los últimos en retirarse. Lo hicieron en  1953 cuando llegó el Círculo de Oficiales de la Marina (COM). La relación física  y directa de la familia con el edificio había terminado, pero no la histórica y  afectiva. 

Lejos de la leyenda, el matrimonio de los caseros, los hijos, los primeros nietos, hasta Tom, el perro fiel de la familia, se convertirían en los verdaderos  habitantes del Torreón. No hubo monje, cacique, ni bella indígena, sino una  familia que cuidó el lugar durante casi 30 años.

*Mary Schweighart es hija de los caseros del Torreón del Monje.

Últimas Notas

Recuerdos que construyen: 150 Años de Mar del Plata a través del teatro

redaccion

El Faro de la Memoria: Un pilar para la democracia y la conciencia colectiva

redaccion

Mar del Plata: ¿piensa en el Cambio Climático?

redaccion

Deja tu comentario