Ver a Messi sí tiene precio

Argentina juega en Miami, su sucursal en Estados Unidos, y los precios de las entradas vuelan más que un avión. En una edición con reventa legal, el mercado decide cuánto vale ver jugar a Messi. 

Por Juma Lamacchia – Miami, Estados Unidos

La reventa de tickets para eventos masivos es una actividad legal en Estados Unidos, y como un caso único, la FIFA adoptó esa regla y la sumó a una de las tantas controversias que tiene este Mundial. En este caso, quizás la más importante: el precio de las entradas.

En las ediciones anteriores de la Copa del Mundo (por lo menos registrando desde Brasil 2014 y Rusia 2018), el valor de las entradas obtenidas a través de la página o plataforma FIFA (la única legal) tenía un precio dólar con una mínima inflación tras cuatro años: para Rusia 2018 y Qatar 2022 la entrada promedio para un partido de fase de grupos costaba U$S 150, la fase eliminatoria comenzaba en octavos de final en U$S 180 y la final de Qatar 2022 jugada en el Estadio Lusail de Doha en la que Argentina logró el título del mundo tuvo un valor oficial de U$S 1.000, con una reventa en las últimas 48hs del partido que duplicó su valor (a excepciones obviamente de alguno que hizo un negocio más grande). Teniendo en cuenta que en todas estas ediciones la reventa era una actividad ilegal y podías ir detenido en caso de que te encuentren comercializando.

En el caso de Brasil y Rusia esto era más difícil porque las entradas eran físicas. Por lo cual, uno debía encontrarse con la otra parte del negocio en algún lugar y disimuladamente llevar adelante la operación. Las afueras de los estadios los días de partido eran un blanco fácil para esta actividad. A partir de Qatar la FIFA comenzó a desarrollar su propia aplicación para entradas en formato QR, y por lo tanto, más o menos la mitad de los tickets tuvieron esta nueva metodología. Obviamente, al no tener el producto valioso en mano y poder transferirlo desde un celular, la reventa comenzaba a tener una vía mucho más accesible.

Llegó la hora del Mundial de Estados Unidos y un anuncio muy importante para la organización. La venta de entradas tiene dos caminos: el principal mercado que es el que la FIFA pone a disposición sus tickets para que quien le interese asistir (o no) a los partidos compre con tarjeta de crédito o débito los tickets solicitados. Ahí se encuentra la primera discordia: ¿todos los tickets solicitados? Claramente no, sino los tickets que la FIFA pone a disposición. A control de ellos mismos la disponibilidad que hay para cada partido. La respuesta a este dilema es fácil: el otro camino para la compra de tickets es el mercado de compra/venta de la FIFA paralelo, llamado ahora sí de manera legal y oficial como reventa.

En estas operaciones quien posee un ticket y le apetece venderlo lo ofrece al precio que desee, generando de esta manera que el valor del mismo se mueva a través del libre mercado de oferta/demanda. Entonces, como todo mercado paralelo, el precio de entradas disponibles para los partidos se manejaba a través de estas listas y no las oficiales (léase el mercado del dólar en Argentina). La FIFA, lejos de espantarse por los números irrisorios que se manejan, tiene su beneficio. Por cada transacción realizada dentro de la plataforma de reventa legal y oficial, la organización comisiona un 15% tanto al comprador como al vendedor

La selección más cara de la historia

Argentina supo desde el sorteo realizado a fines del año pasado que en caso de ganar su grupo jugaría en la ciudad de Miami. Probablemente, en los planes de todos, esto tocaría antes e incluso más de una vez, por la relación de la ciudad con nuestro país y la presencia de nada más y nada menos de Messi y su familia hace ya algunos años.

Si la probabilidad y los análisis futbolísticos seguían su rumbo, el partido debía ser contra Uruguay, o en segunda opción, España. Pero no se dió así y enfrentaremos al debutante Cabo Verde. Este cambio de resultados también se vio reflejado en el valor de las entradas para este partido.

Antes de comenzar el mundial, con el análisis dicho previamente, este partido tenía un costo promedio cercano a los U$S 2.000 y prácticamente fue su piso desde los últimos meses. A medida que Argentina ganaba y Messi metía más goles, el entusiasmo comenzó a crecer. También vale aclarar que el Mundial tiene una costumbre de que muchos se deciden a último momento de sumarse al mismo, llámese FOMO o como a usted le guste. 

Intentar comprar entradas a último momento y cercano a la fecha tiene un riesgo más, la desesperación de la demanda también hace que su valor aumente. Por eso, luego del partido de Austria y hasta estas horas, el precio aumentó a U$S 3.000 y difícilmente se consiguen por un poco menos. Tomando de referencia la categoría más baja que tiene el Hard Rock Stadium de la ciudad de Florida.

El rendimiento de la selección, los goles de Messi y el cuadro favorable que tiene el equipo hizo que sucedan dos variantes: el partido vs Cabo Verde (M86) se estancó en su valor y aumentaron sus siguientes, es decir, el posible cruce 8vos (M95) que será, en caso de Argentina ganar, entre el que pase de Egipto y Australia, y el de 4tos de final (M100), potencialmente contra Colombia.

El problema no es únicamente monetario, sino también, de disponibilidad. Son pocas las entradas que se encuentran dando vueltas en el mercado paralelo (en el oficial son nulas) y eso convierte a los dueños de esos tickets en personas sumamente exclusivas. Sobre esto habló el presidente de AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, ayer en un móvil para “No Se Pudo” de Vorterix. 

Si es cierto que hay un remanente de entradas para el partido de 16vos de final entre Argentina y Cabo Verde en Miami y la FIFA dispone de estos tickets, es falso lo que muestra la página oficial que da un partido sold out hace ya varios meses. Y por estos días, las entradas suben su precio en dólar y la gente, que desea ver a Messi, paga lo imposible.

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