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octubre 3, 2022
Científicos marplatenses estudian hongos que pueden beneficiar la producción agrícola
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Científicos marplatenses estudian hongos que pueden beneficiar la producción agrícola

Investigadores del CONICET trabajan con un grupo de hongos que permiten realizar un biocontrol de hongos patógenos y que favorecen el crecimiento de los cultivos. Su próximo objetivo es la formulación de un producto para su posible aplicación.

Un equipo científico del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología (INBIOTEC) de Mar del Plata estudia hongos con aplicaciones en distintos sectores productivos como el agrícola, el energético y el desarrollo de materiales.

Una de las líneas de investigación del grupo está relacionada al estudio de hongos del género Trichoderma que permiten realizar un biocontrol de hongos patógenos –que desarrollan enfermedades– en plantas y tienen propiedades que favorecen el crecimiento vegetal.

“En Argentina es muy reciente el uso del hongo Trichoderma. Si bien en otros países se utiliza desde hace mucho tiempo y es un hongo muy conocido, en el país recién se están formulando algunos productos a base de este hongo como promotor de crecimiento, pero también se sabe que tiene propiedades de biocontrol”, señala a Bacap Fabiana Consolo, doctora en Ciencias Biológicas e investigadora del CONICET en el INBIOTEC. 

Si bien los hongos Trichoderma se pueden encontrar en distintos tipos de ambientes, el equipo del Laboratorio de Micología y Microbiología de Suelos del INBIOTEC trabaja con hongos de este género que crecen en el sudeste bonaerense debido a que se estudia su posible aplicación en cultivos en esta región. “Se trata de buscar cepas adaptadas a las condiciones agroecológicas del lugar. Ha pasado que se han importado cepas que están en otros lugares y no son tan efectivas en el ambiente donde se quiere probar”, afirma la bióloga.

El trabajo en el laboratorio implica el aislamiento de los microorganismos, su caracterización mediante diferentes técnicas y luego se prueba su efecto en plantas. Por ejemplo, si permiten reducir las consecuencias producidas por un hongo patógeno, si producen hormonas que promueven el crecimiento o si captan nutrientes del suelo, entre otros posibles beneficios para las plantas.

Beneficios para la producción agrícola

Los hongos Trichoderma tienen una multiplicidad de funciones que benefician la producción agrícola y han sido probados en varios cultivos, como cereales y hortícolas. ¿Qué características tiene este grupo de hongos? Según la especialista, es un hongo que crece muy rápido, es muy competitivo, se lo puede encontrar en distintos ambientes y puede cumplir roles diferentes. También resalta que es un colonizador veloz que puede desplazar a otros hongos que crezcan en el mismo nicho ecológico.

Científicos marplatenses estudian hongos que pueden beneficiar la producción agrícola
Fabiana Consolo. Foto: INBIOTEC.

“Desde el punto de vista metabólico se ha demostrado, y hemos hecho trabajos al respecto, que algunas cepas tienen la capacidad de liberar hormonas y pueden estimular el crecimiento de raíces o de la parte aérea de una planta. También secretan enzimas capaces de solubilizar algunos compuestos que quedan más biodisponibles para las plantas. Es decir que estos hongos se ocupan de degradarlos y de facilitarle a la planta una forma menos compleja. Entonces, la planta puede tomar eso, absorberlo, y beneficiarse. Por otra parte, son capaces de producir ciertos metabolitos que pueden ser útiles para distintas aplicaciones”, detalla. 

Aplicación en plantas

En la actualidad, Consolo y su grupo llevan adelante un proyecto con el fin de lograr una formulación de estos microrganismos con características óptimas para su aplicación en plantas, que podría utilizarse tanto en cultivos orgánicos como para disminuir el uso de agroquímicos en la producción agrícola a gran escala. Ya han realizado ensayos en invernáculo y realizan trabajos para vehiculizar estos microorganismos, que tienen que estar sometidos a diferentes condiciones de estrés en campo, como la exposición a rayos UV y a altas temperaturas. 

“Es un organismo vivo. Estamos hablando de un microorganismo que tiene que conservar su viabilidad para poder ejercer su efecto. Entonces, las condiciones de almacenamiento, la forma en que se tiene que vehiculizar, el tiempo en el cual se tiene que aplicar, son parámetros que hay que tener en cuenta para trabajar con estos microorganismos”, agrega.

El grupo también ha investigado la interacción y el efecto en las plantas con otros hongos simbiontes de las plantas, como los formadores de micorrizas. Los trabajos se han realizado junto a la doctora Fernanda Covacevich, investigadora del mismo instituto.

Biocombustibles y biocontrol de insectos

En el Laboratorio de Micología y Microbiología de Suelos del INBIOTEC cuentan con una colección de cepas de hongos y, de acuerdo a los proyectos de investigación, aíslan nuevas cepas con diferentes finalidades.

Además de trabajar con hongos con aplicación en el sector agrícola, otra línea de investigación del grupo apunta al estudio de hongos que se pueden utilizar para la producción de biocombustibles de tercera generación, que son aquellos que tienen a las algas como materia prima. 

El grupo colabora desde el campo de la micología en el trabajo realizado por el equipo del doctor Leonardo Curatti en el mismo INBIOTEC. En este sentido, hacen una búsqueda y evaluación de cuáles son los mejores hongos productores de enzimas –proteínas– capaces de degradar las paredes celulares de las microalgas que se utilizan para biocombustibles. 

Científicos marplatenses estudian hongos que pueden beneficiar la producción agrícola

“Es para reemplazar un proceso que se hace de manera fisicoquímica, con altas temperaturas y con solventes orgánicos. La idea es tratar de encontrar enzimas provenientes de hongos que sean capaces de reemplazar ese proceso”, cuenta Consolo.

Para este proyecto, trabajan con hongos que crecen en otras regiones. Por ejemplo, con hongos extremófilos –es decir que viven en condiciones ambientales extremas–. “Esas condiciones son óptimas para tratar de identificar si hay compuestos diferentes que producen esos hongos, que crecen con características tan particulares”, indica.

Nanopartículas metálicas

Asimismo, el laboratorio estudia junto a la doctora Vera Álvarez, investigadora del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA), la producción de nanopartículas metálicas a partir de distintas especies de hongos. 

El grupo aporta los hongos, realiza el procesamiento para lograr la síntesis de partículas y hace la caracterización de las partículas junto a sus colegas del INTEMA. Se trata de materiales de potencial aplicación en la industria agrícola, la cosmética, la electrónica, y la farmacéutica, entre otras.

Además, este equipo del INBIOTEC se dedica al estudio de hongos del sudeste bonaerense que sean capaces de biocontrolar determinados insectos de importancia agrícola y sanitaria, y también otras enfermedades fúngicas de importancia en la agricultura.

El Laboratorio de Micología y Microbiología de Suelos está integrado por la licenciada Araceli Beder, el licenciado Guillermo Flores y el ingeniero agrónomo Iván Martínez (becarios), Micaela Gallo (tesinista), y Florencia Gatti y Chiara Amor (pasantes).

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